Garganta y amígdalas
Dolor de garganta frecuente, amigdalitis, faringitis, reflujo, mal aliento y molestias al tragar.
Especialidades
Cuando la garganta molesta una y otra vez
Un dolor de garganta ocasional suele pasar solo. Pero cuando las infecciones se repiten, cuando cuesta tragar, cuando la voz cambia o aparece una bolita en el cuello, conviene una revisión de especialista.
Además de revisar boca y garganta, en el consultorio podemos examinar la faringe y la laringe con nasofibrolaringoscopía, una cámara flexible que permite ver zonas que no se alcanzan a simple vista.
Problemas de garganta que atendemos
- Amigdalitis a repetición y amígdalas con caseum (bolitas blancas con mal olor).
- Faringitis crónica: carraspera, sensación de algo atorado y garganta seca.
- Reflujo que afecta la garganta (reflujo faringolaríngeo): ardor, flema, tos y ronquera por la mañana.
- Dificultad o dolor al tragar.
- Lesiones en boca, lengua, paladar y úvula, incluido el papiloma por VPH.
- Masas o ganglios en el cuello que no desaparecen.
- Mal aliento de origen en amígdalas o garganta.
¿Cuándo se operan las amígdalas?
La amigdalectomía se valora cuando las amigdalitis son muy frecuentes, cuando las amígdalas son tan grandes que dificultan respirar o tragar, o cuando provocan ronquido y pausas al dormir, sobre todo en niños. La decisión se toma en consulta, con la historia completa de cada paciente.
Señales para consultar pronto
Ronquera de más de tres semanas, dificultad para tragar que va en aumento, una llaga en la boca que no cicatriza en dos semanas, sangre en la saliva o una masa en el cuello. Son motivos para revisar sin esperar.
Esta información es orientativa. Cada caso es distinto: el diagnóstico y el tratamiento se deciden en consulta.
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